viernes, 27 de noviembre de 2020

God of War (2018): Un juego que logra desarrollar la paternidad y la madurez.

 


La franquicia más conocida de la desarrolladora “SCE Santa Monica Studio”, nos presenta a Kratos, un hombre mitad humano por parte de su madre, y mitad dios por parte de su padre, Zeus. Este personaje ha sido muy característico por su alta violencia y poca tolerancia en sus primeros tres juegos donde fue capaz de destruir el olimpo completo, en conjunto de gran parte de los dioses habitantes de este, e incluso de los mismos titanes que él mismo libera por el simple hecho de llevar a cabo una venganza contra su padre.



Tras muchos años, nos encontramos en el mundo nórdico donde nos presentan a un Kratos de mucha más edad por su aspecto físico y también, un dios de la guerra con familia, siendo la muerte de su mujer, el inicio de este juego.


LA PATERNIDAD DESARROLLADA

Kratos no fue cercano con su hijo durante gran parte de su vida, pero ahora que su mujer murió tendrá que empezar a conocerlo y enseñarle para poder cumplir el último deseo de su pareja. Con dicha idea, nos presentan, cómo nuestro dios de la guerra es acompañado por su hijo Atreus, con el cual se enfrentan a diversos obstáculos y travesías en los 9 mundos de la cosmología nórdica antigua.



Desde un inicio entendemos la distancia que genera Kratos a su hijo, el cual nunca se le llama como hijo más bien se  le llama como niño o Atreus en toda la travesía. Pero, ¿Por qué dicho problema? La explicación de esto sería el miedo de Kratos al tomar el papel de Padre, ya que, como unos saben, en las primeras entregas Kratos pierde a su familia por un impulso de ira y mandato de los dioses, siendo este un factor de la venganza que se lleva a cabo en los primeros juegos. Ahora bien, tras años pasados de dicha tragedia, el dios de la guerra tendrá que verse envuelto en entender cómo ser un padre sin el haber tenido una figura paterna, además de incluir los factores como su pasado, el cual Atreus desconoce, y su gran soledad donde vive con el miedo que algo malo le pase a su hijo. Sin embargo, Kratos logra entender, que es momento de ser un padre para él y tras la travesía, peleas y discusiones que tuvieron, lograron decirse todas las verdades y lograr su misión. Si bien, Kratos no logra llamarlo como hijo, al final del juego le demuestra con mayor cercanía su preocupación por él, siendo este un avance notorio para el espectador.


Datos extra: El creador de God of War, Cody Barlog, cuando escribió el juego, recién estaba por nacer su hija y él enfrentaba el miedo de ser padre y con este juego reflejo dicho miedo.

LA MADUREZ QUE SE REFLEJA

Como gran parte de los críticos y jugadores de la entrega, notaron una gran diferencia de este juego con los demás. La razón y motivo, es la mecánica y enfoque del mismo, ya que, a diferencia de los anteriores, este juego desarrolla una historia narrativa de gran calidad el cual, es más destacado que los momentos de combate, siendo estos situaciones de menor número a comparación de las anteriores entregas. La razón de esto, igual que el de la paternidad, se buscó mostrar un Kratos mucho más maduro, donde ahora vela el bienestar de la gente donde incluso buscó salvar a Freyja, siendo este acto imposible si se tratara del dios de la guerra presente en el mundo griego.



Kratos ya no asesina a todo lo que se mueve, sino que ayuda, habla, socializa y comprende a la gente, todo gracias a su hijo Atreus y sus años de experiencia.

Un ejemplo claro de esto sería tomar a cualquier romano, griego, espartano, etc; Que se acercó a Kratos pidiendo ayuda y este, lo rechaza, o bien, lo mataba versus al dios de la guerra ayudando a mover una carreta para Brok, solo porque Atreus se lo pidió. (Además de sus misiones secundarias donde libra almas y ayuda a liberar a dragones prisioneros).



Dato extra: El mismo autor, Cody Barlog, señala que su juventud solo quería ver sangre y violencia en su juego, y ahora que maduro entendió que eso no es todo lo que se puede entregar en los videojuegos, por ello planteó estas problemáticas de la vida real en el mundo nórdico.

God of War del 2018 nos presentan a un Dios completamente distinto en temas de personalidad, donde es notorio una enseñanza que nos deja dicha entrega, donde nunca es tarde para aprender y corregir errores, el cual sería ser un buen padre y que, además, siempre llega la hora en que uno madure y entienda el camino correcto para enfrentar los problemas, el cual no debe involucrar destruir todo a tu paso, literalmente.

Espero que les haya gustado este post y cuéntanos ¿Haz jugado este juego? ¿Qué te ha parecido? ¿Notaste estos mensajes que deja el videojuego?.

1 comentario:

  1. No hay nada mejor que escuchar el "Boy" de Kratos. No será el mejor padre, pero si el mejor Dios guerrero ficticio, estará en nuestros corazones gamers por siempre 💜

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